3.7.12

La Marea 38 se presentó en la Biblioteca Nacional


La Marea número 38 se presentó el viernes 22 de junio en la sala J. L. Ortiz de la Biblioteca Nacional. “Intelectuales, memoria y compromiso” fue la convocatoria que reunió a los autores y entrevistados de este número: Liliana Tamagno, doctora en Ciencias Naturales, Orientación Antropología, docente e investigadora del Conicet, Directora del Laboratorio de Investigaciones en Antropología Social LIAS, Facultad de Ciencias Naturales y Museo UNLP; Maristella Svampa, socióloga, docente de la Univ. Nacional de La Plata, investigadora del Conicet, autora de varios ensayos y novelas; y Adolfo Colombres, asesor de la revista, narrador, ensayista sobre temas antropológicos y autor de numerosos libros.
Jorge Brega, uno de los directores de la revista, presentó el número y tras enmarcar los ejes de la convocatoria presentes en el mismo, reseñó las distintas encrucijadas nacionales ante las cuales tanto la revista, como diversos intelectuales y movimientos culturales definieron su compromiso con actividades y pronunciamientos específicos. Después de la primera ronda de intervenciones, Brega leyó salutaciones recibidas, anunció actividades y evocó a Miguel Dedovich, gran actor y entrañable amigo de la revista fallecido recientemente, a quien propuso recordar y despedir con un cálido aplauso. 

Adolfo Colombres, Maristella Svampa, Liliana Tamagno, Jorge Brega.

La Dra. Liliana Tamagno dio un panorama de los alcances y límites de las políticas indigenistas y de la situación de los pueblos originarios. Analizó las concepciones y prejuicios con los que se aborda el tema, las políticas y legislaciones que desde la década del noventa hasta la actualidad siguen sin resolver las condiciones sociales de las poblaciones y nucleamientos indígenas en el todo el país, forzando a sus miembros a formas de organización e integración que contradicen sus prácticas y necesidades, agudizando las condiciones de desigualdad. Analizando datos sobre situación actual, fundamentó el entrecruzamiento entre etnicidad y clase social en el marco del sistema capitalista dominante.
Maristella Svampa señaló que el contenido del número presentado refleja las problemáticas que atraviesan el pensamiento crítico latinoamericano, en particular la memoria y el compromiso de los intelectuales. Reflexionó sobre el rol de estos últimos en el presente, definiéndolos a partir de su capacidad de intervenir en la escena pública, refiriéndose a aquellos pocos que dejan el ambiente endogámico de sus profesiones y realizan un diálogo más amplio, en el que establecen nuevos modos de problematizar y relacionarse con el poder. Sostuvo Svampa que por lo general el intelectual se constituye en un “animal gregario”, en un actor colectivo, y señaló que el pensamiento crítico latinoamericano es poco conocido. Respecto a la realidad latinoamericana, que requiere de un análisis crítico, marcó tres temas que considera clave: lo referido a lo indígena y su integración nacional; lo nacional-popular y las políticas populistas; y el desarrollo económico relacionado con los recursos naturales. Respecto de estos últimos desplegó su caracterización crítica respecto de la megaminería.
Finalmente, Adolfo Colombres se refirió al pensamiento crítico del antropólogo brasileño Darcy Ribeiro al cumplirse 15 años de su fallecimiento, y a las categorías antropológicas que contribuyeron al conocimiento de la realidad latinoamericana, categorías poco consideradas por la antropología actual. Recordó la actuación de Ribeiro en la Declaración de Barbados “Por la liberación del indígena” (1971), así como su participación en el encuentro “Amerindia hacia el tercer milenio” (Chiapas, 1992), última oportunidad en que se encontraron. Colombres recordó la dedicación de Ribeiro a las culturas populares y su reconocida capacidad de “vivir muchas vidas en una sola”, y citó una de sus últimas cartas: “Fracasé en todo lo que intenté en la vida: intenté alfabetizar a los niños y no lo conseguí, intenté salvar a los indios y no lo conseguí, intenté hacer una universidad seria y no lo conseguí. Mas mis fracasos son mis victorias, detestaría estar en el lugar de quienes me vencieron”. Y también: “Yo debo a los indios en los años que pasé con ellos una visión diferente del mundo; lo más importante, el conocimiento de la belleza”. Destacó en este sentido el compromiso intelectual de Ribeiro, primero con los pueblos originarios, con una antropología a favor de ellos y no de las instituciones coloniales eurocentristas que aún predominan entre muchos intelectuales. Recordó que en la declaración de Barbados antes citada, fue fundamental la participación de Ribeiro; allí se pide por primera vez eliminar toda actividad evangelizadora de la Iglesia, se denuncia el rol cómplice de los Estados y se cuestiona la actitud pro-colonial de muchos antropólogos. En el Encuentro en Chiapas, Ribeiro dijo que tenemos una intelectualidad fútil, muy bien formada pero más propensa a buscar la remuneración de las multinacionales que a pensar un proyecto latinoamericano, y alertó que se avanzaba en una nueva colonización, que Colombres relacionó con la arremetida neoliberal de los 90. También recordó el cuestionamiento de Ribeiro a las teorías del mestizaje y su rescate en cambio de las matrices culturales originarias, sin el respeto de las cuales no es posible la interculturalidad.